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ArtículosTodas08/03/2021

La detención en España

La detención es una circunstancia que en España suele aterrar a muchas personas, en este artículo le desvelaremos los aspectos fundamentales de la detención según la legislación española.

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¿Qué es la detención?

Según la Real Academia Española, se define detención como la privación provisional de la libertad, ordenada por una autoridad competente.

No obstante, la mención que se contiene en la Constitución Española (en adelante, CE) y en la Ley de Enjuiciamiento Criminal en adelante, LECRIM respecto a la detención parece que amplían aquella definición. Así, se puede llegar a concluir su explicación como aquella privación de libertad, de carácter provisionalísimo, adoptada por los particulares, la Policía Judicial, el Ministerio Fiscal o la Autoridad Judicial con fines múltiples y variados tales como la puesta del detenido a disposición judicial y la realización de las investigaciones más urgentes.

Se trata de una medida no estrictamente jurisdiccional dada su provisionalidad y la amplitud de funciones que puede desempeñar que, incluso, pueden ser las de evitación de la comisión del delito.

Para entender claramente qué es la detención, podemos definirla de una forma simple como la privación provisional de la libertad ordenada por una autoridad competente.

autoridades competentes en una detencion

¿Y quién es la autoridad competente?

De esta manera, en lo que a autoridad competente se refiere, es necesario distinguir básicamente entre la detención policial y la detención judicial.

Para entenderlo recurriremos a la CE y a la LECRIM, las cuales manifiestan que las personas facultadas para detener son:

  • Cualquier persona, cuando estén presenciando un delito que va a ser cometido, o que ya se está cometiendo. También al que se fugue de la cárcel, o durante su traslado, o estando ya detenido, o que estuviere en rebeldía (no comparece ante el Juez).

Siempre deberá ser justificado con carácter posterior.

  • La autoridad o agente de la policía judicial puede detener en los mismos casos que los particulares y, además, a cualquier persona procesada por delito con pena superior a la de prisión correccional, o si se presume que pudiere fugarse alguien procesado con pena inferior (por tener antecedentes, por ejemplo), y a los sospechosos.
  • Además, los jueces y fiscales podrán ordenar la detención cuando sea necesario. Este supuesto se denomina detención judicial.

La detención se regula en el artículo 17 de la CE y el artículo 489 y siguientes de la LECRIM.

Cuando se puede detener a una persona

¿En qué supuestos se puede detener a una persona?

Resulta necesario precisar que los presupuestos para la adopción de toda detención son dos, a saber:

A) El periculum in mora o peligro de mora procesal

Según ya se ha expuesto, la detención puede ser de varios tipos según el sujeto que la realiza, pero en todo caso su adopción se debe justificar sobre la existencia de un peligro del cual resulta preciso la restricción temporal de la libertad de una persona.

Así, en primer lugar puede ser adoptada por los particulares, pero se exige que concurra alguna de las siguientes circunstancias:

  • Que se trate de personas fugadas de establecimientos penitenciarios o estando en camino hacia los mismos.
  • A los que se hallaren en situación de rebeldía.
  • A los delincuentes sorprendidos en delito flagrante.

Por su parte, la Policía Judicial o el Ministerio Fiscal pueden adoptar la detención en los mismos casos que los particulares, como también respecto a cualquier sospechoso de la comisión de un delito, cualquiera que sea su gravedad, siempre que exista un concreto peligro de fuga y solamente cuando exista dicho peligro de forma concreta y determinada, lo que quiere decir que la detención no se justifica ante la presencia de otro tipo de fines que pudiera eventualmente cumplir una medida cautelar.

Asimismo, puede acordar la detención tanto el Juez competente, cuanto el incompetente ante la concurrencia de los motivos arriba expresados.

Si se trata de Juez incompetente, el mismo, operada la detención, deberá remitir al detenido ante el competente a los efectos de que éste acuerde su libertad o la elevación de la detención a prisión. Ahora bien, si la remisión del detenido al Juez competente no pudiera hacerse efectiva en el plazo de 72 horas, deberá el incompetente proceder a acordar su libertad o cualquier otra medida cautelar aseguratoria.

B) Fumus boni iuris o apariencia de buen derecho

Varios son los supuestos que la LECRIM establece en orden a la exigencia de concurrencia de un concreto y determinado fumus boni iuris, variando el mismo en atención al sujeto que decreta la detención.

En general, para la detención por la Policía o el Ministerio Fiscal, así como por parte del Juez de Instrucción basta la existencia de procesamiento, exigiéndose, por el contrario, si no hay procesamiento la concurrencia de “motivos bastantes para creer racionalmente que un sujeto es autor de un delito”.

Así, si existe previa imputación, bien por tratarse de un rebelde, o bien por tratarse de una persona fugada, bastará este dato para que se le pueda detener.

Si se está en presencia de un delito flagrante, igualmente será suficiente la flagrancia para justificar la detención.

En el resto de los casos, ha de ser bastante la concurrencia de sospechas concretas y determinadas, de fuga o elusión de los efectos de la justicia.

Si concurren estos dos presupuestos es posible la detención de una persona, observando en todo caso sus derechos fundamentales ante tal situación.

¿Cuánto tiempo puede estar detenido?

La detención es una medida cautelar de carácter provisionalísimo en atención a que sus fines igualmente responden a esta naturaleza. Por ello, la Ley establece plazos concretos y determinados que en todo caso son máximos, de modo y manera que jamás la privación de libertad puede sobrepasarlos, si bien el que existan tales plazos no implica que la detención se pueda exceder hasta su límite.

En definitiva, los plazos máximos sólo podrán ser agotados si se mantienen las circunstancias que originariamente justificaron la restricción de la libertad, siendo así que si las mismas sufren alguna alteración, de igual modo habrá de modificarse la medida decretada.

Como norma, la detención está sujeta al plazo máximo legal de 72 horas, siendo este el que establecen con el carácter de máximo tanto la CE -artículo 17-, en cuanto la LECRIM -artículo 520.1-. Obsérvese este último precepto:

“La detención preventiva no podrá durar más del tiempo estrictamente necesario para la realización de las averiguaciones tendentes al esclarecimiento de los hechos. Dentro de los plazos establecidos en la presente Ley, y, en todo caso, en el plazo máximo de setenta y dos horas, el detenido deberá ser puesto en libertad o a disposición de la autoridad judicial.”

Sin embargo, esta norma tiene excepciones, en las cuales el plazo máximo para la detención puede ser superior a 72 horas, a saber:

  • En materia de terrorismo, la detención podrá durar hasta 5 días, siempre que en las primeras 48 horas se solicite la prórroga a la Autoridad Judicial, la cual habrá de concederla o denegarla en las 24 horas siguientes (artículo 520 bis, 1 de la LECRIM).
  • En caso de que se acuerde la declaración del Estado de Excepción o de Sitio, o en caso de que resulte necesario conservar el orden público, el derecho a la libertad constitucionalmente reconocido podrá ser suspendido por un plazo superior a 72 horas.

En general el plazo máximo en el que una persona puede permanecer detenida es hasta 72 horas en caso de que sea necesario y siempre bajo autorización judicial.

Además, en el caso de los menores, siempre se notificará inmediatamente a los tutores legales y al Ministerio Fiscal, quienes garantizarán y velarán por el bienestar del menor.

¿Qué recomendamos si te han detenido?

Si le han detenido, le recomendamos que no preste declaración ni firme nada en dependencias policiales hasta comunicarse con su abogado.

Si en el momento de la detención, considera que se está produciendo de manera ilegal, existe el derecho de “Hábeas Corpus”, para pasar inmediatamente a disposición judicial para que sea determinada la detención legal o ilegal.

Abogados de Lex Dixit están dispuestos a asistir 24 horas en cualquier parte de España.

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